Salchichón artesano extra La Matillana
Salchichón artesano de La Matillana
Este salchichón lo hacemos como nos enseñaron en casa: sin prisas y con respeto. Aquí, en La Matilla (Segovia), el invierno aprieta y el aire es seco. Ese clima —a más de 1.000 metros de altitud— es parte del proceso: la curación es lenta, natural y constante, y eso se nota cuando cortas la primera loncha.
Seleccionamos la materia prima con el mismo criterio con el que lo haríamos para nuestra mesa. Después llega lo que no se ve: embutir, colgar, vigilar, esperar. Controlamos temperatura y humedad para que todo sea estable, pero sin forzar el tiempo. Porque en el embutido, el tiempo no es un detalle: es el ingrediente.
¿A qué sabe?
A pueblo, a despensa de siempre, a embutido bien hecho: aroma redondo, textura firme pero amable, y un sabor equilibrado que no cansa. Es de esos que abres para “probar” y acabas preparando tabla.
Cómo comerlo (como lo hacemos aquí)
- Sácalo del frío 10–15 minutos antes.
- Córtalo fino si quieres que sea más aromático, o un poco más grueso para notar la textura.
- Pan de verdad, un cuchillo y algo de beber… y listo.
Perfecto para…
- Tabla de embutidos y quesos
- Bocadillo “de pueblo”
- Aperitivo con amigos
- Regalo gourmet (si lo metes en un pack)
Si te apetece entender de dónde viene este sabor, piensa en esto: La Matilla está entre Pedraza y Sepúlveda, en una tierra de inviernos serios y despensas honestas. Y nosotros seguimos aquí por lo mismo que empezaron los nuestros: porque algunos sabores merecen hacerse bien.
Características
- Elaboración artesana en La Matilla (Segovia)
- Curación lenta en clima frío y seco de sierra
- Sabor equilibrado, textura firme y corte limpio
- Ideal para tabla, bocadillo y aperitivo
- Preparado y envasado para envío a domicilio
Preguntas frecuentes
¿Cómo conservarlo?
Guárdalo en un lugar fresco y seco. Una vez abierto, envuélvelo para que no se reseque y ve consumiéndolo poco a poco.
¿Cómo sacar más sabor?
Déjalo atemperar unos minutos antes de cortarlo y corta en lonchas finas si buscas más aroma.
¿Con qué lo maridáis?
Con lo que tengas a mano: pan, calma y buena conversación. Si te apetece, un tinto joven o una cerveza tostada le van de maravilla.